Mostrando entradas con la etiqueta herramienta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta herramienta. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de marzo de 2018

petraREV: Llega la versión 2.3

Tras algo más de un año sin ninguna actualización, hoy acabamos de publicar la nueva versión de petraREV., que se puede descargar gratis de http://www.opentranslation.es/petrarev/descarga.htm.

Se trata de una actualización más que recomendable, dado que mejora la aplicación prácticamente en todos los aspectos, aunque tal vez la novedad más importante sea la mejora de la compatibilidad con los archivos de SDL Trados y memoQ. También es la primera versión que va más allá de la combinación de idiomas inglés→español y permite definir nuestra combinación entre los idiomas disponibles. Próximamente iremos desglosando algunas de las novedades más destacadas de esta versión.

Como siempre, nos encantaría conocer vuestra opinión sobre esta nueva versión. ¿Cuál es la función que más os ha llamado la atención? ¿Hay alguna novedad que aún echáis en falta? Para cualquier comentario, no dudéis en escribir un comentario en este blog o escribirnos directamente a nuestra dirección de correo.

domingo, 26 de marzo de 2017

petraTAG: ¿Cómo extraer los diálogos de un texto?

Tras varios meses ocupados en otros proyectos, ¡ha llegado la hora de retomar petraTAG! Tenemos previstas muchas novedades muy interesantes pero, para amenizar la espera, hemos pensado que ya era hora de lanzar una nueva versión de petraTAG, así que ya podéis descargarla desde la página web de petraTAG.

Dado que actualmente estamos desarrollando diversas nuevas características, es un momento ideal para hacernos llegar vuestras ideas y sugerencias, así que no dudéis en publicar aquí un comentario o enviarnos un mensaje directamente a la dirección de la sección de contacto de nuestra página principal.

Una de las funciones que hemos mejorado es el análisis de los diálogos. La mejor manera de ilustra esta función es mediante un ejemplo, como el siguiente texto extraído de «Los cinco y el tesoro de la isla» de Enid Blyton:

Mamá movió la cabeza.
¡Qué estupendo ponerme otra vez los shorts!dijo Ana, bailando de contenta—. Ya estoy cansada del uniforme del colegio. Tengo enormes ganas de ir con shorts o en traje de baño y ponerme a jugar con los chicos.

En el texto anterior, hemos diferenciado mediante colores el texto clasificándolo en tres tipos:
1. Texto normal (en azul)
2. Diálogos (en verde)
3. Acotaciones de diálogos (en morado)

petraTAG puede hacer un recuento de las palabras de un texto que corresponden a cada categoría. Además, extrae los interlocutores y los ordena según el número de veces que se les cita.

Para utilizar esta función, hay que cargar y etiquetar un texto, para lo que basta con elegir Archivo → Cargar archivo. El texto se importará y se etiquetará automáticamente, para lo que es necesario esperar un poco. Cuando aparezcan las estadísticas de etiquetado, hay que elegir Herramientas → Extraer diálogos y en unos segundos obtendremos los resultados. Por ejemplo, para el libro «Los cinco y el tesoro de la isla» que antes comentábamos, obtenemos lo siguiente:

Así podemos confirmar por ejemplo, con las estadísticas en la mano, que Dick era el protagonista menos relevante. También vemos que gran parte del texto son diálogos, algo habitual en la literatura juvenil. También vemos que se indica el interlocutor en la mayoría de las ocasiones.

Para compararlas, podemos ver estas estadísticas para «Crepúsculo» de Stephanie Meyer y «También esto pasará» de Milena Busquets.

Crepúsculo (Stephanie Meyer)
También esto pasará (Milena Busquets)
Conforme vamos avanzando hacia la literatura «seria», es fácil observar que el porcentaje del total que corresponde a los diálogos es cada vez menor. Curiosamente, las acotaciones aumentan en «Crepúsculo», pero disminuyen muy pronunciadamente en «También esto pasará». Por último, también salta a la vista que en estos dos últimos libros el porcentaje de casos en los que se marca el interlocutor es muy inferior. Aún más, si tenemos en cuenta que estos dos libros se han escrito en primera persona y, por tanto, el interlocutor viene implícito con el tiempo verbal (dije, grité, susurré...). De no ser así, el porcentaje sería muy inferior.

Si tenéis alguna idea sobre cómo aplicar esta función a vuestro proyecto, no dudéis en ponernos en contacto con nosotros.

lunes, 4 de abril de 2016

petraREV: Las incidencias

Si ha habido una constante en mi puesto de trabajo desde que comencé a traducir ha sido el pequeño trozo de papel que siempre hay al teclado de mi ordenador con su correspondiente bolígrafo. Si miras el escritorio de cualquier traductor, sobre todo si se dedica a la localización, con frecuencia encontrarás una herramienta similar, tal vez sea un folio rigurosamente blanco, tal vez un papel para reciclar o tal vez, si eres especialmente ordenado, un cuaderno. Al parecer, mientras traducimos siempre hay cosas para las que somos incapaces de encontrar una solución que nos convenza, por lo que lo escribimos con la esperanza de que cuando estemos más despejados podamos despejar la duda.

Muchas veces se diría que no hace falta nada más que escribir nuestra duda para que se resuelva. Parece que, al formularla en palabras, aunque solo sean dos, nuestra cabeza empieza a dar vueltas buscando una solución hasta que la encuentra, por la que con frecuencia al terminar la traducción, sin que haya hecho falta estudiar punto por punto todas nuestras dudas, las hemos resuelto.

Lamentablemente no siempre es así. A veces terminamos la traducción y el problema que nos planteaba sigue ahí, lo que nos obliga a tomar una decisión final. Con frecuencia, descubriremos que no somos capaces de resolver por nosotros mismos las dudas, lo que nos obligará a redactar una consultas al cliente.

Las consultas al cliente son una cuestión espinosa: a los traductores casi nunca les gusta enviarlas y a los clientes casi nunca les gusta recibirlas, pero hay ocasiones donde son inevitables. Por ejemplo, no encontrar una referencia (como el título de una publicación o una opción de software) obliga de manera inexcusable a consultar al cliente acerca del criterio que quiere seguir.

El proceso de consulta al cliente suele estar definido con precisión, ya que prácticamente todas las agencias de traducción dispone de una plantilla para registrarlas. No obstante, no siempre se registran adecuadamente y con frecuencia acaban en el trocito de papel del traductor que espera que, antes de que termine su traductor, averigüe algo que haga innecesaria la consulta.

En OpenTranslation hemos pensado varias veces en crear una herramienta que facilitase el registro de incidencias, pero nuestros prototipos han tenido escaso éxito, probablemente por el mismo motivo que tampoco lo tienen las plantillas de dudas. A nadie le gusta rellenar un extenso formulario (muchas veces con cerca de diez campos) para una duda que al final ni siquiera se enviará. Aunque se trate de datos sencillos (como la fecha, el nombre del archivo o el texto de origen), supone una pérdida de valioso tiempo y, además, interrumpe el flujo de traducción.

Parte del encanto de anotar una duda en un papel es su inmediatez. Basta con escribir un par de palabras para que al día siguiente sepamos rápidamente lo que nos motivó a escribirla. A partir de esta idea, hemos diseñado una nueva herramienta para gestionar las incidencias, término que hemos elegido para llamar a los motivos por los que solemos anotar algo en el papel.

La novedad es que el proceso es extremadamente rápido. Abrimos un cuadro de diálogo, pulsamos un botón y con solo escribir las pocas palabras que necesitamos hemos terminado. El resto de los datos se toman de forma automática. Si lo deseamos, podemos indicar la naturaleza exacta de la incidencia, entre las siguientes:
  • Duda de traducción
  • Referencia no encontrada
  • Solicitud de aclaración
  • Error en el texto de origen
  • Nota para revisión
No obstante, ni siquiera es necesario, ya que la opción por defecto «Duda de traducción» es suficientemente genérica como para abarcar cualquier motivo que nos dude a apuntarla.

Por supuesto, si nuestra herramienta se limitase a registrar las palabras, no nos sería mucho más útil que un trozo de papel pero, gracias a la magia de la informática, petraREV es capaz de combinar la escasa información que le hemos indicado para crear un informe completo.

Por ejemplo, sin contexto, podemos generar el siguiente informe:


No es muy completo, pero no está mal. Sin embargo, si lo combinamos con una traducción, resulta mucho más útil.





Con esta base, crear un informe que pueda enviarse directamente al cliente es cuestión de segundos. ¡Y si tenemos algo que comentar al revisor, la lista de notas para el revisor nos ayudará a asegurarnos de que no se nos olvida nada!

Estas son las funciones que hay por el momento. Actualmente trabajamos en que resulte mucho más útil sin sacrificar comodidad. Dentro de poco podremos cambiar el estado, realizar búsquedas y filtrar nuestras dudas.

¿Tenéis vosotros también un trozo de papel al lado de tu teclado? ¿Creéis que las categorías que hemos creado son suficientes o faltan? ¿Qué funciones os gustaría que tuviera esta nueva herramienta? Estamos esperando conocer vuestras ideas para que la próxima versión de petraREV sea mejor que nunca.

viernes, 8 de enero de 2016

petraREV: Nuevo año, nuevas reglas gramaticales

La función de comprobación de reglas gramaticales es una de las primeras que incluyó petraREV y apenas ha cambiado con el paso de los años. En un principio, estaba pensada para que el usuario pudiera crear sus propias reglas gramaticales adaptadas a los proyectos que trabajaba. Por ejemplo, esta función le permitía vetar el uso de verbos en segunda persona en un proyecto y permitirlos en otro.

La realidad terminó siendo muy distinta. Tras un cierto esfuerzo inicial en el que se crearon unas cuantas reglas gramaticales prácticas de aplicación general, estas reglas se fosilizaron y, durante la última década, el archivo que define las reglas se ha mantenido prácticamente tal como se creó.

Tampoco es de extrañar que apenas hayan cambiado estas reglas. Para editarlas hay que conocer la notación gramatical que emplean estas reglas y, por si fuera poco, es preciso editar el archivo a mano en un editor de texto o, lo que es todavía peor, crearlas a partir de cero. Hay que tener en cuenta que, cuando se comenzó a crear petraREV, se dio más importancia al número de funciones que se incorporaban que a la facilidad con la que podía configurarse. A fin de cuentas, si a un usuario normal, no le resultaba excesivamente fácil crear o modificar estas reglas, no parecía tener mucho sentido dedicar el esfuerzo a ofrecerle una posibilidad que, de todas maneras, rara vez utilizaría.

Por este motivo, el editor de reglas gramaticales ha estado largo tiempo en la lista de tareas pendientes hasta que finalmente, hemos decidido prestarle la atención que requería, principalmente porque hemos visto que para determinados tipos de texto, es conveniente modificar o (por lo menos) eliminar con facilidad algunas reglas, por lo que queríamos ofrecer al usuario una manera elegante y cómoda de hacerlo.

El plan inicial era sencillamente crear un editor específicamente creado para editar estas reglas. No obstante, algo fallaba en esta idea. A los usuarios no suele gustarles la proliferación de cuadros de diálogo y crear uno más, de un uso tan limitado, no parecía lo más adecuado. Tal vez en esta sensación de que este editor era un tanto innecesario radique la causa por la que durante tanto tiempo no se ha hecho.

Tras reflexionar durante bastante tiempo, hemos encontrado finalmente una solución satisfactoria. Efectivamente, no era necesario un cuadro de diálogo más, porque ya hay un cuadro de diálogo que cumple una función bastante similar: el editor de la memoria de revisión. Aunque su función sea ligeramente diferente, en realidad el objetivo es el mismo, comprobar una serie de reglas y el hecho de que unas se basen en condiciones gramaticales y otras únicamente en la aparición o no de un texto concreto no es tan relevante. De hecho, ofrece la posibilidad de crear reglas gramaticales específicas para un proyecto, sin tener que almacenar la información en dos archivos diferentes.

Por tanto, una vez que hemos tenido las ideas claras, ha sido sorprendentemente fácil actualizar el formato de la memoria de revisión. El único cambio visible es la incorporación de un cuadro combinado que permite elegir si una determinada condición es de texto o gramatical.






Claro que, como suele ocurrir con las actualizaciones, este cambio, nos ha sugerido muchas modificaciones. Por ejemplo, el formato XML de la memoria de revisión nos resulta ahora un tanto obsoleto y debería traducirse al inglés. Por otra parte, la función de comprobación de reglas gramaticales ha dejado de tener sentido y tal vez sería conveniente declararla obsoleta. Además, si realmente queremos facilitar la creación de reglas gramaticales, habría que incluir el asistente para editar estas condiciones... y es que ya se sabe, cuando te pones a renovar, sabes cuando empiezas, pero no cuando acabas.



domingo, 19 de julio de 2015

El demonio está en las mayúsculas

Al escribir cualquier aplicación de procesamiento del lenguaje natural, aspectos que suelen pasarse por alto en un principio acaban demostrando tener una importancia crucial. Como por ejemplo, los espacios, que con frecuencia se ignoran prácticamente, al figurar en los habituales tokens y, sin embargo, son con frecuencia la causa de cierto errores de errores muy difíciles de rastrear. O las mayúsculas, de las que bien podríamos decir que carecen de importancia hasta que se convierten en lo único importante.


Por ejemplo, en petraREV recientemente hemos tenido que replantear nuestro sistema de buscar y copiar términos para tratar de manera más inteligente el uso de las mayúsculas y minúsculas.

En principio, la estrategia que se seguía era buscar cualquier resultado, independientemente del uso de mayúsculas y minúsculas. Por ejemplo, imaginemos que buscamos el término «setup» y encontramos el siguiente resultado:

1. Setup → Configuración

La mayúscula con la que comienza el término encontrado carece en este caso de poca importancia, ya que es preferible probablemente ver este resultado, a pesar de que no sea una coincidencia perfecta, que no ver ninguno.

Esta estrategia, si bien es agradablemente general, resulta poco precisa. Por ejemplo, imaginemos que encontramos dos resultados:

1. Setup → Configuración
2. setup configuración

En este caso, parece evidente que el resultado más interesante es el segundo, ya que no solo coincide el texto, sino también el uso de mayúsculas y minúsculas. Por tanto, resulta más útil cambiar la estrategia a buscar cualquier resultado, independientemente del uso de mayúsculas y minúsculas, pero dando prioridad a los casos en los que también coinciden mayúsculas y minúsculas.

A pesar de ser una mejora, sigue habiendo casos en los que esta estrategia no funciona de manera óptima. Por ejemplo, imaginemos que obtenemos los siguientes resultados:
 
1. Setup → instalación
2. setup configuración

Si bien el segundo resultado sigue siendo más interesante, el primero también puede tener interés, ya que es el síntoma de una posible incoherencia terminológica que habría que estudiar. ¿Hay motivos para traducir «setup» como «instalación» o como «configuración»? ¿Cuál es la opción que se ha utilizado con mayor frecuencia en casos anteriores? ¿Es posible que haya conflictos con otros términos, como «configuration»? En cualquier caso, parece conveniente informar de esta incoherencia al usuario.

Por tanto, nuestra estrategia inicial deberá evolucionar a buscar cualquier resultado, independientemente del uso de mayúsculas y minúsculas, pero dando prioridad a los casos en los que también coinciden mayúsculas y minúsculas, pudiendo descartarse los casos en los que la única diferencia entre las opciones presentadas es el uso de mayúsculas, pero no aquellos en los que hay diferencias de caracteres.

Y si alguien piensa que estas matizaciones no son más que cuestiones teóricas sin utilidad práctica, se equivoca. La precisión de nuestro método hará que al usuario se le ofrezcan más o menos opciones, lo que incide directamente sobre el tiempo que dedica a consultar la terminología. Por tanto, menos y mejores opciones se traducen directamente en menos tiempo y más productividad. Tal como siempre se ha dicho, el demonio está en los detalles o, al menos en este caso, en las mayúsculas.


martes, 2 de junio de 2015

petraTAG: Llega la extensión .ttxt

El tiempo que transcurre desde que surge la idea de introducir una novedad en este proyecto hasta que el cambio termina de materializarse es tremendamente variable. Hay ideas que surgen y a los pocos días, si no a las pocas horas, ya están listas para probarlas, pero también hay ideas que van pasando una y otra vez de la lista de tareas de un año a la del año siguiente.

A diferencia de lo que se podría pensar, esta variabilidad no depende ni de la utilidad de una novedad ni de la dificultad que implica ponerla en práctica. Hay ideas que no son nada fáciles y, además, su utilidad es bastante limitada, pero sin embargo se ponen en marcha rápidamente, porque resultan muy atractivas y, en ocasiones, su propia dificultad constituye un estímulo para ponerse manos a la obra.

La novedad que abordaremos en esta entrada, sin duda, pertenece al grupo de cambios que se han aplazado una y otra vez. Prácticamente desde el principio, resultó evidente que etiquetar un texto cada vez que se cargaba era muy poco eficiente. El proceso de etiquetado es bastante lento, especialmente cuando se trata de textos muy extensos, por lo que esperar a que se realizase este proceso era tedioso y, además, tenía fácil solución: bastaba con ofrecer la posibilidad de guardar el texto con el etiquetado para que la próxima vez que se cargase el texto, tuviéramos ya el etiquetado listo desde el principio.

Precisamente esta función es la que cumple la nueva extensión que admite ahora petraTAG, la extensión .ttxt. Los archivos con esta extensión contienen ya el etiquetado del texto, por lo que se cargan en apenas un par de segundos. Para guardar un texto con este formato, basta con cargarlo, aguardar pacientemente a que finalice el etiquetado para, a continuación, seleccionar Archivo → Exportar y, tras seleccionar la ruta del archivo y el tipo de exportación Texto etiquetado, hacer clic en Exportar.  Para introducir este cambio, se han pulido también varios aspectos del funcionamiento interno de petraTAG, que ahora es más eficiente.

Aparte de la comodidad inmediata que aporta esta nueva función, también abre varias posibilidades interesantes. Por ejemplo, al ser posible guardar el etiquetado de un texto, podría ser interesante incluir un corrector de etiquetado que permitiera corregir los errores de etiquetado mediante un sistema similar a los cuadros de diálogo de corrección ortográfica que suelen incluir los procesadores de texto. Una nueva función que, tal vez, pronto incluirá petraTAG.

martes, 30 de septiembre de 2014

petraREV: Repetido, repetido, repetido

El inglés y el español son bastante diferentes en lo relativo a la tolerancia a la repetición de palabras. Mientras que en inglés es perfectamente normal que un sustantivo o verbo aparezcan repetidos varias veces a unas pocas palabras de distancia, en español tal repetición resulta forzada y pesada.

Al traducir es fácil que, atentos principalmente al texto de origen, pasemos por alto estas repeticiones y escribamos una y otra vez la misma palabra, cuando hubiera resultado más natural y fluido recurrir a un pronombre o un sinónimo. Normalmente, una relectura del texto permite detectar este problema, pero cuando el tiempo apremia con frecuencia apenas podremos centrarnos en otros aspectos más evidentes.

Para conseguir que podamos deshacernos de estas repeticiones rápidamente, la próxima versión de petraREV incluirá una función destinada específicamente a detectar este problema. Por defecto, solo se comprobarán los nombres y los verbos, aunque es fácil ampliar o reducir las palabras detectadas por esta función modificando su configuración. También es posible determinar ciertas excepciones. Por ejemplo, los verbos «ser», «estar» y «haber» se utilizan con tal frecuencia dada su naturaleza de auxiliares que generarían un gran número de falsos positivos que ocultarían casos más interesantes.

Hay que resaltar que esta función no se basa en palabras concretas, sino en lemas, lo que permite detectar si hemos escrito, por ejemplo, «reducirá» cuatro palabras después de un «reduciendo».